El 18 de octubre de 1976 aparece por la línea de montaje el primer Ford Fiesta. Desde entonces y hasta el final de 2010 más de 10.400.000 de unidades han salido de la factoría de Almussafes, a los que habrá que sumar los más de 180.000 que se producirán este año. La cifra de este ejercicio será baja comparada con los casi 450.000 coches producidos en 2004, pero a la crisis mundial hay que sumar el ‘impasse’ entre el cese de fabricación del Focus y la llegada del Kuga en 2012. La capacidad para adaptarse a la demanda es lo que en el mundo del automóvil se llama «flexibilidad», la clave que ha permitido a Almussafes fabricar diferentes coches y a diferente ritmo, ganando posiciones para nuevos contratos de producción.
Pero volvamos a 1976, cuando los primeros Ford Fiesta empiezan a salir de una línea de producción. El Fiesta es un éxito en España, y Ford vende las 65.000 unidades permitidas por ley para 1977 en menos de nueve meses. La red Ford, totalmente nueva, ofrece una calidad y servicio inaudito en España. Fuera de nuestro país los importadores europeos ven que la calidad de las unidades fabricadas en Valencia es semejante a las de las fábricas de Alemania o Inglaterra que también producen el coche. La demanda aumenta y de Almussafes salen más de 213.000 coches en 1977, rompiendo todos los récords previstos y haciendo que Ford se plantee traer otro modelo a la factoría.
En 1981 se pone en marcha la segunda línea de estampación para producir el Escort y, en 1983, el Orion. Con cuatro o cinco puertas y diferentes motores y acabados la fabricación de este segundo coche consolida la fábrica, que sigue aumentando su producción. La llegada del nuevo modelo del Fiesta en 1989 permite a Almussafes romper la barrera de las 300.000 unidades al año, pero en 1993 una importante crisis obliga a Ford a reorganizar su producción. El Orion pierde su nombre, el futuro Fiesta se fabricará sólo en Alemania e Inglaterra y Almussafes producirá un nuevo modelo pequeño a partir de 1996.
Llega el Ford KA
1997, el primer año sin el Fiesta, es un completo éxito. Ford produce más de 200.000 Ford Ka, y los ofrece a todos los importadores de la marca en el mundo. Pronto el coche rueda por Japón, Argentina, Brasil, Rusia y los mercados más dispares. Las buenas noticias siguen en 1998 con la producción del sustituto del Escort, el nuevo Ford Focus, en versiones cinco puertas, sedán y familiar. Almussafes vuelve a superar las 300.000 unidades en 1999 y se adjudica la producción del Fiesta 2001.
A partir de 2002 Almussafes fabrica el Ka, el Fiesta 5 puertas y tres carrocerías del Focus, pero la adjudicación del Fiesta trae una nueva sorpresa. En pleno proceso expansivo, Ford compra una fuerte participación en Mazda, y decide que el Mazda 2 se fabrique en Valencia. Entre 2003 y 2008 Almussafes se convierte en la planta con la mayor variedad de modelos y carrocerías que se producen en toda Europa y logra producir 449.101 coches en 2004, el récord actual de la factoría.
La crisis golpea al mundo
2008 se inicia con fabricaciones muy altas, pero es el año en el que se dejarán de montar en Almussafes el Fiesta, el Mazda 2 y el Ka y llegará un nuevo Fiesta que, por su diseño, será un éxito. Pero la crisis provoca que la cifra de producción en 2010 sea de sólo 256.000 unidades, la más baja desde 1993. Almussafes gana el concurso para fabricar en exclusiva el C-Max, lo que deja el camino más fácil para adjudicarse el futuro Ford Kuga, pero la caída de la demanda hace que el nuevo Focus 2011 se produzca solo en Alemania.
La apuesta de futuro
Almussafes reacciona y, ante las dificultades de la nueva factoría Ford en Rumanía, donde estaba previsto fabricar el furgón Transit Connect, hace una doble apuesta. A su oferta para fabricar el Kuga une la oferta para fabricar el Connect. El órdago debió impactar a Allan Mullaly, presidente mundial de Ford, que decide visitar la fábrica en 2011 para, semanas después, notificar que Ford hará la mayor inversión de su historia en Europa en Almussafes: 1.000 millones de dólares –más de 800 millones de euros– para que el Ford Kuga en 2012 y el Transit Connect en 2013 acompañen la fabricación del C-Max.









